martes, 7 de junio de 2016

Sonetos del amor oscuro


- Soneto de la dulce queja -

Tengo miedo a perder la maravilla
que me pone de noche en la mejilla
Tengo pena de ser en esta orilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Tengo pena de ser en esta orilla
 tronco sin ramas, y lo que más siento 
 es no tener la flor, pulpa o arcilla,
 para el gusano de mi sufrimiento.


Si soy el perro de tu señorío.
Si tú eres el tesoro oculto mío,
si eres mi cruz y mi dolor mojado, 

No me dejes perder lo que he ganado
y decora las aguas de tu río
con hojas de mi Otoño enajenado


 - El poeta dice la verdad -

Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores
con un puñal, con besos y contigo.

Quiero matar al único testigo
y convertir mi llanto y mis sudores
para el asesinato de mis flores
en eterno montón de duro trigo.

Que no se acabe nunca la madeja 
del te quiero me quieres, siempre ardida
con decrépito sol y luna vieja.

Que lo que no me des y no te pida
será para la muerte que no deja
ni sombra por la carne estremecida.

Características
de los sonetos del amor oscuro

        Federico es tradicional y vanguardista. Aquí vemos una clara obsesión por la soledad y el destino trágico. En estos sonetos, el tema central es "EL AMOR". 
            Para Lorca, los sonetos es una forma de expresión para difundir su amor atormentado y sufrido, fruto de la relación que mantuvo con su gran amor, Rodríguez Rapún. 
      
      Estos sonetos se publican y recuerdan la pasión de quien los escribió..., especulando con el doble sentido de la palabra pasión: sentimiento exaltado y también padecimiento que lleva al sacrificio. ¿Por qué lo del amor oscuro? Hay una lectura facilitona y tópica de estas palabras: se trata del amor homosexual, se da por supuesto el pretexto del texto. En vano se buscará en estos sonetos la menor referencia a un acto sexual de esa especie ni, mucho menos, a sentimientos pretendidamente homosexuales, ya que éstos no existen. El amor prescinde de costumbres eróticas y en la literatura amatoria, mucho más. Los sonetos apelan a la oscuridad del amor como una nota de su duelo. Son posteriores a la separación de los amantes, a la noche en que se pierden las formas individuales para dejar paso a la soledad y la nitidez del día. La separación de los amantes, como el destierro, son formas de duelo, o sea, episodios de la muerte. El amor oscuro lorquiano es el amor muerto y es desde esta carencia, desde donde se cantan los sonetos. La invocación del amado es un modo de volverlo presente, de habitarlo con palabras y hacer, viceversa, de la palabra la habitación del ausente.








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