martes, 7 de junio de 2016

El Romanticismo

GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER. 

Gustavo Adolfo Bécquer nació el 17 de Febrero de 1936 en Sevilla. Fue el tercero de ocho hermanos y pasó su breve vida horrenda y llena de suertes desdichadas. Se quedó huérfano a los 10 años y tuvo que marcharse a vivir con sus tíos junto a su inseparable hermano Valeriano. En estos tiempos tanto él como su hermano, aprendieron artes tales como la pintura y la poesía, (Arte del cual Bécquer demostró una gran capacidad y el cual lo condujo su fama de hoy en día). Cuando tuvo suficiente edad, emigró a Madrid donde cumpliría su sueño de ser poeta, aunque nunca llego a verse a sí mismo como poeta. Murió el 22 de diciembre de tuberculosis, a manos de sus amigos, quienes llevaron sus poemas a la fama.


RIMA LIII 

Volverán las oscuras golondrinas 
en tu balcón sus nidos a colgar, 
y otra vez con el ala a sus cristales 
jugando llamarán. 

Pero aquellas que el vuelo refrenaban 
tu hermosura y mi dicha a contemplar, 
aquellas que aprendieron nuestros nombres... 
¡esas... no volverán!. 

Volverán las tupidas madreselvas 
de tu jardín las tapias a escalar, 
y otra vez a la tarde aún más hermosas 
sus flores se abrirán. 

Pero aquellas, cuajadas de rocío 
cuyas gotas mirábamos temblar 
y caer como lágrimas del día... 
¡esas... no volverán! 

Volverán del amor en tus oídos 
las palabras ardientes a sonar; 
tu corazón de su profundo sueño 
tal vez despertará. 

Pero mudo y absorto y de rodillas 
como se adora a Dios ante su altar, 
como yo te he querido...; desengáñate, 
¡así... no te querrán!




Rosalía de Castro.

 Rosalía de Castro nació en el año 1837 en Santiago de Compostela, es por esto que escribió poesías tanto en castellano como en gallego a pesar de que este último idioma era muy desprestigiado debido al pensamiento de la sociedad. Viviço una vida muy difícil marcada por ser la hija de una madre soltera y la pérdida de su hijo. Es por esto que sus poemas se caracterizan por su oscuridad y profundidad. Sus obras más conocidas son "Cantares galegos y Follas novas" y "En las orillas del Sar".

Hora tras hora, día tras día,
Entre el cielo y la tierra que quedan
Eternos vigías,
Como torrente que se despeña
Pasa la vida.

Devolvedle a la flor su perfume
Después de marchita;
De las ondas que besan la playa
Y que una tras otra besándola expiran
Recoged los rumores, las quejas,
Y en planchas de bronce grabad su armonía.

Tiempos que fueron, llantos y risas,
Negros tormentos, dulces mentiras,
¡Ay!, ¿en dónde su rastro dejaron,
En dónde, alma mía?


 Este poema trata sobre el amor trágico, un tema propio de la literatura en el romanticismo. Habla sobre como el amor duele debido a las mentiras y como ya nada es como en el pasado. Esto le provoca una agonía existencial y refleja su estado de ánimo en la naturaleza.
 En cuanto a la estructura del poema identificamos una métrica irregular compuesta por versos endecasílabos pero se rompe al final. Esto provoca énfasis, así como el empleo de exclamaciones y un léxico sonoro.

José de Espronceda

 José de Espronceda nació en Extremadura en el año 1808. Es un escritor del romanticismo español. era liberal y esto le causó problemas durante el reinado de Fernando VII, tales como el exilio de Madrid durante 5 años aunque al final se rabajó la condena a 3 meses. En 1827 se fe a Francia donde se involucró en oleadas liberales en París.
 Su afán liberal se transmite a sus obras donde es reconocido por hablar de la libertad de personajes marginales como los mendigos o los piratas siendo la primera vez en la que se habla de temas sociales en la lírica española.
 Una de sus obras más importantes y que refleja su estilo es el canto del cosaco.

CANTO DEL COSACO

¡Hurra, cosacos del desierto! ¡Hurra!
La Europa os brinda esplédido botín:
Sangrienta charca sus campiñas sean,
de los grajos su ejército festín.

¡Hurra, a caballo hijos de la niebla!
Suelta la rienda a combatir volad:
¿Veis esas tierras fértiles? las puebla
gente opulenta, afeminada ya.

Casas, palacios, campos y jardines,
todo es hermoso y refulgente allí,
son sus hembras celestes, serafines,
su sol alumbra un cielo de zafir.

¡Hurra, cosacos del desierto...

Nuestros sean su oro y sus placeres,
gocemos de ese campo y ese sol;
son sus soldados menos que mujeres,
sus reyes viles mercaderes son.

Vedlos huir para esconder su oro,
vedlos cobardes lágrimas verter...
¡Hurra! volad, sus cuerpos, su tesoro
huellen nuestros caballos con sus pies.

¡Hurra, cosacos del desierto...

Dictará allí nuestro capricho leyes,
nuestras casas alcázares serán,
los cetros y coronas de los reyes
cual juguetes de niños rodarán.

¡Hurra! Volad a hartar nuestros deseos,
las más hermosas nos darán su amor,
y no hallarán nuestros semblantes feos,
que siempre brilla hermoso el vencedor.

¡Hurra, cosacos del desierto...

Desgarraremos la vencida Europa,
cual tigres que devoran su ración;
en sangre empaparemos nuestra ropa,
cual rojo manto de imperial señor.

Nuestros nobles caballos relinchando
regias habitaciones morarán;
cien esclavos, sus frentes inclinando,
al mover nuestros ojos temblarán.

¡Hurra, cosacos del desierto...

Venid, volad, guerreros del desierto,
como nubes en negra confusión,
todos suelto el bridón, el ojo incierto,
todos atropellándoos en montón.

Id en la espesa niebla confundidos,
cual tromba que arrebata el huracán,
cual témpanos de hielo endurecidos
por entre rocas despeñados van.

¡Hurra, cosacos del desierto...

Nuestros padres un tiempo caminaron
hasta llegar a una imperial ciudad;
un sol más puro es fama que encontraron,
y palacios de oro y de cristal.

Vadearon el Tíber sus bridones;
yerta a sus pies la tierra enmudeció;
su sueño con fantásticas canciones
la fada de los triunfos arrulló.

¡Hurra, cosacos del desierto...

¡Qué! ¿no sentís la lanza estremecerse
hambrienta en vuestras manos de matar?
¿No veis entre la niebla aparecerse
visiones mil que el parabién nos dan?

Escudo de esas míseras naciones
era ese muro que abatido fue;
la gloria de Polonia y sus blasones
en humo y sangre convertidos ved.

¡Hurra, cosacos del desierto...

¿Quién en dolor trocó sus alegrías?
¿Quién sus hijos triunfante encadenó?
¿Quién puso fin a sus gloriosos días?
¿Quién en su propia sangre los ahogó?

¡Hurra, cosacos! ¡Gloria al más valiente!
Esos hombres de Europa nos verán:
¡Hurra! nuestros caballos en su frente
hondas sus herraduras marcarán.

¡Hurra, cosacos del desierto...

A cada bote de la lanza ruda,
a cada escape en la abrasada lid,
la sangrienta ración de sangre cruda
bajo la silla sentiréis hervir.

Y allá después en templos suntuosos,
sirviéndonos de mesa algún altar,
nuestra sed calmarán vinos sabrosos,
hartará nuestra hambre blanco pan.

¡Hurra, cosacos del desierto...

Y nuestras madres nos verán triunfantes,
y a esa caduca Europa a nuestros pies,
y acudirán de gozo palpitantes,
en cada hijo a contemplar un rey.
Nuestros hijos sabrán nuestras acciones,
las coronas de Europa heredarán,
y a conquistar también otras regiones
el caballo y la lanza aprestarán.

¡Hurra, cosacos del desierto! ¡Hurra!
La Europa os brinda espléndido botín,
sangrienta charca sus campiñas sean,
de los grajos su ejército festín.


CANCIÓN DEL PIRATA

Con diez cañones por banda,
viento en popa a toda vela,
no corta el mar, sino vuela
un velero bergantín;

bajel pirata que llaman,
por su bravura, el Temido,
en todo mar conocido
del uno al otro confín.

La luna en el mar riela,
en la lona gime el viento
y alza en blando movimiento
olas de plata y azul; 

y va el capitán pirata,
cantando alegre en la popa,
Asia a un lado, al otro Europa,
y allá a su frente Estambul;

—«Navega velero mío,
sin temor,
que ni enemigo navío,
ni tormenta, ni bonanza,
tu rumbo a torcer alcanza,
ni a sujetar tu valor.

 En este poema podemos observar el desprecio de Espronceda hacia la civilización occidental ya que cree que es un mundo injusto e imperfecto y espera la llegada de los cosacos para acabar con ello. Esta visión del mundo es muy propia del romanticismo. Sin duda alguna, el tema principal es la libertad.

Autores no españoles.

LORD BYRON.
 Lord Byron es un poeta inglés nacido en Londres en el año 1788. Byron tuvo una infancia marcada por la relación tempestuosa de sus padres. A pesar de que no tenía una relación muy estable con su madre, una vez ella murió dijo que ella fue la única que le comprendía. En su juventud fue a la universidad en donde destacó debido a sus notas. Durante su vida realizó numerosos viajes sobre los cuales escribió y le catapultaron a la fama. Uno de sus poemas más importantes es "Camina bella".

She walks in beauty, like the night
Of cloudless climes and starry skies;
And all that's best of dark and bright
Meet in her aspect and her eyes:
Thus mellow'd to that tender light
Wich heaven to gaudy day denies.
Camina bella, como la noche
De climas despejados y cielos estrellados;
Y todo lo mejor de la oscuridad y de la luz
Se reúne en su aspecto y en sus ojos:
Enriquecida así por esa tierna luz
Que el cielo niega al vulgar día.
One shade the more, one ray the less,
Had half impair'd the nameless grace
Which waves in every raven tress,
Or softly lightens o'er her face;
Where thoughts serenely sweet express
How pure, how dear their dwelling place.
Una sombra de más, un rayo de menos,
Habría mermado la gracia sin nombre
Que se agita en cada trenza de negro brillo,
O ilumina suavemente su rostro;
Donde pensamientos serenamente dulces expresan
Cuán pura, cuán adorable es su morada.
And on that cheek, and o'er that brow,
So soft, so calm, yet elocuent,
The smiles that win, the tints that glow,
But tell of days in goodness spent,
A mind at peace with all below,
A heart whose love is innocent!
Y en esa mejilla, y sobre esa frente,
Son tan suaves, tan tranquilas, y a la vez elocuentes,
Las sonrisas que vencen, los tintes que brillan,
Y hablan de días vividos en bondad,
Una mente en paz con todo,
¡Un corazón cuyo amor es inocente!

En este poema podemos observar el amor idealizado, un rasgo propio del romanticismo que otorgaba al autor un estado de máxima felicidad. Además emplea abundantes adjetivos para expresar sus sentimientos.

Nuestros poemas

 Hemos escrito un poema que recoge rasgos del romanticismo.

Niña de pupilas claras,
oro cabello y labios carmesí. 
Diana. 
Niña de aroma a rosas 
cuello enhiesto y piel de marfil. 

No quiero que a mis ojos recuerdes,
Cuando allí, en campo de centeno,  
Aprecéis los hermosos trigos verdes.

Sino que vuestro recuerdo,  
Sino que el recuerdo de mi dulce mirada,
Como la miel en la vena del beso
Haga a las flores del rocío, ser doradas.

Haré vuestra vida más amena,
Mientras vos seáis mi Melibea.
Seré vuestro caballero de la aldea,
Mientras os ennombréis Dulcinea.

Entregaré mi vida si el caso se presenta,
Yo Romeo y vos Julieta.
Quebraré olas y mares,
Arrojaré mi lira y tulipanes,
Al río Hebro, si falta hace.
Nuestras almas, serán inseparables.

Amémonos antes de que sea tarde,
Y de vos tienda a no enamorarme.
Antes de que todo acabe,
Y el vuelo de las aves nos lleve,
Antes que nos quite el poder de imaginar,
Y nos persuada de otra forma a amar.

El pasado atrás lo dejamos,
El futuro a ver, no alcanzamos, 
No intentéis, amor mío, 
Buscar algun fruto caído,
Sin bajo la sombra del árbol,
La semilla haber plantado.

 Este poema trata sobre el amor idealizado y un estado de máxima felicidad. Utiliza un estilo musical y evocador.

También escribimos otro poema del romanticismo utilizando uno de sus grandes temas; la libertad.


Prefiero morir tranquila y firme. 
Sin lluvias ni neblinas. 
Pero prefiero volar alto y libre, 
Y morir en grises y tinieblas. 

 Este poema podría ser del romanticismo por su tema, el léxico sugerente como tinieblas, el uso de figuras literarias, identificar su estado con la naturaleza y tiene una métrica libre con distintas medidas.

Naturalismo

 EMILIA PARDO BAZÁN
 Nació el 16 de septiembre de 1851 en A Coruña. Fue una noble y aristócrata novelista. Durante su vida viajó por España y Europa, esto le permitió conocer el movimiento del naturalismo. Fue una gran activista que luchó por los derechos de la mujer. Uno de sus temas más relevantes es el contraste entre el ámbito rural y urbano. Entre sus obras se encuentra "La Tribuna" y "Los pazos de Ulloa".

 Iba el jinete colorado, no como un pimiento, sino como una fresa, encendimiento propio de personas linfáticas. Por ser joven y de miembros delicados, y por no tener pelo de barba, pareciera un niño, a no desmentir la presunción sus trazas sacerdotales. Aunque cubierto de amarillo polvo que levantaba el trote del jaco, bien se advertía que el traje del mozo era de paño negro liso, cortado con la flojedad y poca gracia que distingue a las prendas de ropa de seglar vestidas por clérigos. Los guantes, despellejados ya por la tosca brida, eran asimismo negros y nuevecitos, igual que el hongo, que llevaba calado hasta las cejas, por temor a que los zarandeos de la trotada se lo hiciesen saltar al suelo, que sería el mayor compromiso del mundo. Bajo el cuello del desairado levitín asomaba un dedo de alzacuello, bordado de cuentas de abalorio. Demostraba el jinete escasa maestría hípica: inclinado sobre el arzón, con las piernas encogidas y a dos dedos de salir despedido por las orejas, leíase en su rostro tanto miedo al cuartago como si fuese algún corcel indómito rebosando fiereza y bríos. 



Los sueños de las noches de terror suelen parecer risibles apenas despunta la claridad del nuevo día; pero Julián, al saltar de la cama, no consiguió vencer la impresión del suyo. Proseguía el hervor de la imaginación sobrexcitada: miró por la ventana, y el paisaje le pareció tétrico y siniestro; verdad es que entoldaban la bóveda celeste nubarrones de plomo con reflejos lívidos, y que el viento, sordo unas veces y sibilante otras, doblaba los árboles con ráfagas repentinas. El capellán bajó la escalera de caracol con ánimo de decir su misa, que a causa del mal estado de la capilla señorial acostumbraba celebrar en la parroquia. Al regresar y acercarse a la entrada de los Pazos, un remolino de hojas secas le envolvió los pies, una atmósfera fría le sobrecogió, y la gran huronera de piedra se le presentó imponente, ceñuda y terrible, con aspecto de prisión, como el castillo que había visto soñando. El edificio, bajo su toldo de negras nubes, con el ruido temeroso del cierzo que lo fustigaba, era amenazador y siniestro. Julián penetró en él con el alma en un puño. Cruzó rápidamente el helado zaguán, la cavernosa cocina, y, atravesando los salones solitarios, se apresuró a refugiarse en la habitación de Nucha, donde acostumbraban servirle el chocolate por orden de la señorita.



 Este es un fragmento de su obra "Los pazos de Ulloa". Es del movimiento naturalista por sus largas descripciones y el empleo de un gran número de adjetivos que permiten al lector hacerse una idea fiel. Podemos observar que el estilo es elaborado y el narrador omnisciente con lo que conoce los pensamientos de cada personaje y sus motivaciones. Esto permite una mejor descripción y conocer cada detalle. Además, en este texto distinguimos a personajes burgueses.Esto era propio de la literatura en el naturalismo.

Naturalismo

BENITO PÉREZ GALDÓS 

Nació en las palmas de gran canaria. Con 20 años llegó a Madrid para cursar estudios universitarios. Esta ciudad le conquistó de tal manera que transcurrió en ella toda su vida y fue el escenario de muchas de sus novelas. Se dedicó únicamente a la escritura, y fue uno de los pocos escritores profesionales del siglo XIX. Su obra más característica es Fortunata y Jacinta.

Iba Jacinta tan pensativa, que la bulla de la calle de Toledo no la distrajo de atención que a su propio interior prestaba. Los puestos a medio armar en toda la acera desde los portales a San Isidro, las baratijas, las panderetas, la loza ordinaria, las puntillas, el cobre de Alcaraz y los veinte mil cachivaches que aparecían dentro de aquellos nichos de mal clavadas tablas y de lienzos peor dispuestos, pasaban ante su vista sin determinar una apreciación exacta de lo que eran. Recibía tan sólo la imagen borrosa de los objetos diversos que iban pasando, y lo así porque era como si ella estuviese parada y la pintoresca vía se corriese delante de ella como un telón. En aquel telón había racimos de dátiles colgados de una percha, puntillas blancas que caían de un palo largo, en ondas, como los vástagos de una trepadora; pelmazos de higos pasados en bloques; turrón en trozos como sillares, que parecían acabados de traer de una cantera, aceitunas en barriles rezumados; una mujer puesta sobre una silla y delante de una jaula, mostrando dos pajarillos amaestrados. 

ANALIZAMOS EL FRAGMENTO. 

- Es una de las novelas contemporáneas. Tiene como tema principal la descripción ambiental y de personajes característicos de Madrid. 
- En este fragmento, hay detalles de las calles y plazas madrileñas para que tengamos una idea o una impresión real del ambiente en el que transcurre la acción.