Niña de pupilas claras,
oro cabello y labios carmesí.
Diana.
Niña de aroma a rosas
cuello enhiesto y piel de marfil.
No quiero que a mis ojos recuerdes,
Cuando allí, en campo de centeno,
Aprecéis los hermosos trigos verdes.
Sino que vuestro recuerdo,
Sino que el recuerdo de mi dulce mirada,
Como la miel en la vena del beso
Haga a las flores del rocío, ser doradas.
Haré vuestra vida más amena,
Mientras vos seáis mi Melibea.
Seré vuestro caballero de la aldea,
Mientras os ennombréis Dulcinea.
Entregaré mi vida si el caso se presenta,
Yo Romeo y vos Julieta.
Quebraré olas y mares,
Arrojaré mi lira y tulipanes,
Al río Hebro, si falta hace.
Nuestras almas, serán inseparables.
Amémonos antes de que sea tarde,
Y de vos tienda a no enamorarme.
Antes de que todo acabe,
Y el vuelo de las aves nos lleve,
Antes que nos quite el poder de imaginar,
Y nos persuada de otra forma a amar.
El pasado atrás lo dejamos,
El futuro a ver, no alcanzamos,
No intentéis, amor mío,
Buscar algun fruto caído,
Sin bajo la sombra del árbol,
La semilla haber plantado.
Este poema trata sobre el amor idealizado y un estado de máxima felicidad. Utiliza un estilo musical y evocador.
También escribimos otro poema del romanticismo utilizando uno de sus grandes temas; la libertad.
Prefiero morir tranquila y firme.
Sin lluvias ni neblinas.
Y morir en grises y tinieblas.
Este poema podría ser del romanticismo por su tema, el léxico sugerente como tinieblas, el uso de figuras literarias, identificar su estado con la naturaleza y tiene una métrica libre con distintas medidas.

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